En respuesta al desafío que supone el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), el Gobierno mexicano ha intensificado sus acciones para garantizar el derecho a la prevención, diagnóstico, atención y tratamiento del VIH, revela un informe reciente.

En un intento por abordar el rezago en la atención, se han fortalecido estrategias como la profilaxis y preexposición, donde la administración de tratamiento antirretroviral en personas no infectadas reduce significativamente la transmisión hasta en un 94%, una iniciativa promovida por la Organización Mundial de la Salud desde 2014.

Además, se han reforzado las iniciativas educativas para informar sobre los métodos de prevención disponibles y así reducir la propagación de enfermedades de transmisión sexual.

A pesar de estos esfuerzos, el país se encuentra rezagado en comparación con otras naciones en cuanto a la atención del VIH, por lo que la meta para 2030 de que el 95% de las personas con VIH conozcan su estado serológico y accedan a terapia antirretroviral continúa siendo un desafío.