A partir del 1 de mayo próximo, las pedreras de Nuevo León, encargadas de producir arena, grava y otros derivados, aumentarán entre 30 y 40 pesos el precio por tonelada de sus productos, lo que representará un incremento del 15 por ciento.
Esta medida impactará directamente en el sector de la construcción, según indicó Roberto Macías, presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción de Nuevo León (CMIC).
Macías señaló que este aumento afectará las metas y las obras ya contratadas tanto en el sector público como en el privado, modificando el panorama de la construcción, que desde 2023 ha experimentado incrementos en el costo de las viviendas.
El presidente de la CMIC expresó preocupación por el impacto económico que esto podría tener en los presupuestos asignados a obras, tanto públicas como privadas, y la necesidad de ajustar dichas metas para adaptarse a los nuevos precios de los materiales de construcción.