El clan de Víctor Pérez y Héctor Castillo busca regresar a Santa Catarina en 2027, tras una gestión marcada por corrupción, sobrecostos y proyectos incumplidos.
Del 2015 hasta 2022, durante gobiernos panistas, la clínica Top Medical presuntamente prestó servicios al municipio de Santa Catarina con cobros alterados de hasta 560 por ciento, según una investigación publicada por Grupo Metrópoli.
De los 231 millones de pesos pagados a la empresa, estuvieron a punto de sumarse 71 millones 555 mil 169 pesos que estaban programados para pagos futuros, lo que llevó a la revocación del contrato tras detectarse irregularidades a finales de mayo. Las alteraciones en lo facturado oscilaron entre 143 y más de 560 por ciento, tomando como referencia los precios promedio autorizados por aseguradoras de hospitales privados.
Entre los casos más destacados:
- Una cesárea con tope autorizado de 58 mil 140 pesos, facturada por 272 mil 945 pesos (369% más).
- Una Tiroidectomía Total facturada en 478 mil 870 pesos, con tope de 28 mil a 71 mil 950 pesos.
- Otros cobros millonarios incluyeron 9 millones 800 mil pesos por un caso de COVID con neumonía y 10 millones 400 mil pesos por una cesárea gemelar.
La clínica, ubicada en un consultorio del Centro de Especialidades Médicas en la Colonia Obispado, estaba contratada para atender a servidores públicos, ya que el municipio no contaba con la infraestructura necesaria.
Sin embargo, Top Medical subrogó los servicios a hospitales privados como Christus Mugerza Sur, Swiss, Hospital Conchita y Hospital San Jorge, a pesar de que el contrato lo prohibía, según la investigación de Grupo Metrópoli.
El periodo facturado abarcó desde un mes antes de que Víctor Pérez terminara su gobierno y las dos administraciones de Héctor Castillo, dejando evidencia de un esquema de corrupción y falta de transparencia que marcó la gestión municipal.
Con información de Grupo Metrópoli