El panista Víctor Pérez fue señalado por no responder a los llamados de ayuda tras los estragos del huracán ‘Alex’. Este suceso es un recordatorio evidente del liderazgo y la empatía que debe existir en momentos de crisis.

En una instantánea del pasado, recordamos un momento crucial que resalta la desconexión entre el liderazgo y la comunidad. Hace más de cuatro años, el huracán “Alex” dejó a su paso una calle destrozada: la Sor Juana Inés de la Cruz, ubicada en la Colonia Cordilleras del Virrey en Santa Catarina. A pesar del tiempo transcurrido, esta historia es un reflejo vívido de la falta de respuesta y atención por parte de las autoridades locales, especialmente del entonces alcalde Víctor Pérez.

La necesidad de reconstrucción urgente se convirtió en una llamada desesperada de la comunidad. En un intento por revivir su calle principal, los residentes se dirigieron a las figuras de liderazgo, primero al ex Alcalde Gabriel Navarro y luego a Víctor Pérez. Sin embargo, sus solicitudes resonaron en vano, ya que las promesas de acción se evaporaron en el aire.

“Ya lo hemos reportado, y dicen que sí lo van a arreglar, pero no, y sí hace falta”, expresó Rosario Palacios, cuyas palabras destilan la frustración y la impotencia de una comunidad que busca desesperadamente respuestas.

Las consecuencias de la falta de escucha se hicieron evidentes en las condiciones precarias de la vía. Ante el deterioro de los carriles que se dirigían al norte, los conductores improvisaron un contraflujo peligroso en los carriles opuestos. Este improvisado camino conduce a un pequeño arroyo, desprovisto de las medidas de seguridad esenciales, lo que plantea riesgos tanto para los automovilistas como para los peatones.

En respuesta a la inacción oficial, los residentes tuvieron que encontrar sus propias soluciones. Durante más de cuatro años, improvisaron un paso a contraflujo en la misma calle Sor Juana Inés de la Cruz que ‘Alex’ dejó devastada.

La memoria de “Alex” se convirtió en un recordatorio persistente. En julio de 2010, el huracán destruyó miles de metros cuadrados de vialidades, desencadenando una necesidad urgente de reconstrucción y restauración. A pesar de ello, los esfuerzos de reconstrucción y la realización de obras adicionales, incluyendo el Par Vial, quedaron inconclusos.

Guadalupe Espinoza, otra vecina de Cordilleras del Virrey, añadió otra capa de necesidad a la situación. La petición de instalar luminarias en un paso peatonal crucial para estudiantes, ignorada durante tanto tiempo, resalta aún más la desconexión entre el liderazgo y las necesidades de la comunidad.

En el cruce de la calle Lucas García, esta historia perdura como un recordatorio elocuente de la importancia fundamental del liderazgo empático y la respuesta efectiva a las necesidades de la comunidad en tiempos de adversidad.

La falta de escucha de Víctor Pérez durante esta etapa crítica es un eco que resuena en la memoria colectiva, instando a la reflexión sobre la necesidad de un liderazgo más receptivo y sensible a las voces ciudadanas.